domingo, 17 de diciembre de 2017

Un plan para ser feliz; SIEMPRE

Muchas veces asociamos la felicidad a algo laxo, suelto e informal. Sin embargo, la verdadera felicidad es fruto de disciplina, enfoque y determinación, pues consiste en generar un entorno feliz, no solamente experimentar momentos de felicidad.

Con determinación, enfoco mis acciones y comportamientos. Eso impulsa una felicidad que viene de la toma de decisión consciente. No es suficiente ver una película o comer algo agradable…

Puede parecer complicado, pero no es tanto:
  1. Haz un plan para ser feliz. Empieza con…
  2. ...Pensar sobre la felicidad verdadera, enfatizando el carácter constante de la felicidad.
  3. Enfócate no tanto en las situaciones, sino en tu actitud ante ellas. Así, serás feliz, aunque las circunstancias no te estimulen a eso.
  4. Crea una red feliz con las personas que te rodean, enfatizando lo positivo y tratando lo negativo de una manera optimista, sin salir del realismo.
  5. De vez en cuando, verifica cuán feliz estás. Si tu felicidad no está presente, recuerda momentos felices o simplemente sal y entra en contacto con la naturaleza.
  6. Cuando te sientas realmente feliz, haz alguien más así; eso multiplicará tu felicidad.
  7. MUY IMPORTANTE: no desistas, no abandones este plan. Si hay fracasos, cultívalos para que te sirvan de lecciones de éxito.


(Los 8 principios para permanecer feliz)


domingo, 10 de diciembre de 2017

Al experimentar claridad, la felicidad es natural

Una vida feliz no significa que no haya obstáculos y dificultades. En realidad, muchas de las personas más felices del mundo tienen demasiadas barreras y su estado de felicidad vino exactamente de esos problemas.

La conexión de las situaciones adversas y la felicidad está basada en como se llega a la victoria, no tanto en la victoria. Hay varios caminos para eso, pero el que más da felicidad es el que hace llegar a la realización.

Sí, puedes fortalecerte y luchar contra los obstáculos, o ser más ágil y evadirlos; ambos te cansan y la felicidad lograda no es tan dulce como la que viene de la realización personal, de la capacidad personal de discernir el camino correcto.

Por ejemplo, si lo que me quita la felicidad es la relación que tengo con mi pareja, tal vez parezca más fácil luchar contra esa persona, hasta que logre separarme de ella. O entonces, evitar hablar con ella, posponer conversaciones profundas y simplemente convivir. Ambas son soluciones, no cabe dudas, pero no me darán mucha felicidad: en la primera, perderé no sola la pareja sino el amigo o compañero, el soñador con quien compartía mis locos proyectos; en la segunda posibilidad, alimentaré un clima de tensión.

Sin embargo, si me doy el tiempo para sentarme y dialogar conmigo mismo, buscando entender las circunstancias… este tiempo invertido dará frutos porque tendré claridad sobre las razones que nos hicieron llegar a esta situación y probablemente, detrás de una razón, hay una solución…

La introspección necesaria para discernir bien la ruta a seguir dará un dulce fruto de felicidad que perdurará.


(Los 8 principios para permanecer feliz)



domingo, 3 de diciembre de 2017

Adaptarse es el camino más fácil para ser feliz

En la naturaleza, las especies que más sobreviven no son necesariamente las más fuertes, sino las que más se adaptan y lo mismo pasa en la sociedad humana, pero hay dos tipos de adaptación: la primera es la del camaleón que cambia según el momento; la segunda son las plantas que cambian su forma en búsqueda de recursos.

El problema con la adaptación del camaleón es que hay un límite. Cuando miramos al ser humano, los tiempos actuales han roto todos los límites posibles en aspectos sociales, económicos, políticos, ambientales, etc. lo que hace que adaptarse a partir del ambiente no sea funcional.

En mi infancia, solía pasar las vacaciones con mi abuela en la playa; un día salimos y la abuela dejó una enorme olla llena de agua para hervir. La idea era que al regresar, ella haría una sopa (su plato favorito…). Sin embargo, cuando volvimos, ¡la sorpresa! Un sapo había entrado a la casa y saltado a la olla, generando una horrible sopa de sapo.

Nos estamos adaptando tanto que perdemos el sentido de vivir y llega el momento en que ya no somos capaces de amoldarnos a nuevos cambios; nos convertimos en sopa para una sociedad que elimina profesiones más rápidamente que especies, donde familias están siendo destruidas y sueños pulverizados.

En contraste, una pequeña planta nació en una roca – todavía sigue allí. El tanto de tierra que usa la planta no justifica que esté viva, además es una zona de montañas donde nieva durísimo; no es posible que exista, pero está.

Las plantas y la naturaleza en general se adaptan a los cambios, buscando formas de optimizar el uso de los recursos. Es la adaptación positiva que ha impedido, afortunadamente, que los seres humanos acabáramos con el medio ambiente.

La lección es clara de que nuestra felicidad será mucho más fácil si aprendemos a cambiar nuestra vida y encontrar los recursos necesarios, aunque no sean visibles. Es hora de darle buen uso a los recursos de los pensamientos, del tiempo, de la energía y todo que está relacionado con el ser.

¿Puedo sugerir algo? Pensemos ahora mismo en el presente, como si fuera literalmente un presente… Algo valiosísimo que la vida entregó y si la vida nos dio eso, también debe habernos dado los medios para el progreso y crecimiento, independientemente del entorno.


(Los 8 principios para permanecer feliz)

domingo, 26 de noviembre de 2017

Resistir a partir de la tolerancia lleva al éxito

Hay pocas cosas que causan tanta felicidad como el logro del éxito, y hay pocas formas de alcanzar el éxito de manera efectiva en la interacción social como ser tolerante.

La dificultad de la tolerancia viene de que vivimos el peligroso juego de quien vence, conquista, el fue el paradigma que prevaleció por siglos, impulsando el crecimiento de otros países a partir de la peligrosa pareja de victoria-derrota y afectó las relaciones de todos en general.

Hace unos años, otro paradigma apareció: el gana-gana. Ese modelo de pensamiento y acción que se vive en los negocios actuales, ambientes laborales y entornos familiares implica que la verdadera victoria solo existe cuando ambos lados ganan. En otras palabras, mientras haya tolerancia de ambas partes. ¿Cómo desarrollar la tolerancia? Ella nace de la capacidad de resistir positivamente.

Una historia probablemente ficticia circuló por Internet hace un tiempo, hablando de un agricultor que ganó el premio por mejor cosecha de maíz. Al ser entrevistado, le preguntaron su secreto y dijo que cuidaba mucho la calidad de las semillas. Cuando le preguntaron qué hacía con sus competidores, no dudó en responder que les entregaba los resultados de su trabajo de investigación y esperaba que ellos también tuvieran las mejores semillas; el pensamiento por detrás era de que si la calidad de las semillas de sus vecinos era menor, esas acabarían impactando su propia cosecha a través de la naturaleza con su viento, pájaros, etc. Ficción o no, la idea es correcta.

La tolerancia de este agricultor se basó en su propia resistencia; en vez de temer la competencia, abrazó el reto porque sabía que podía ganar. Conocía su propia capacidad de resistir y eso le dio confianza. La resistencia tiene la siguiente fórmula:


Es por lo tanto fruto de dos variables, siendo directamente proporcional al voltaje (diferencia de potencial) e inversamente proporcional a la corriente.

Traduciendo en términos humanos, mientras más intensas sean las situaciones (corriente), menor será la resistencia, pues las situaciones son más poderosas, lo que hace que las personas abandonen la conquista de la felicidad verdadera y simplemente huyan de los desafíos más graves, escondiéndose en la dulce felicidad temporal.

Al aumentar el diferencial del potencial, es decir, aumentar la capacidad de la propia consciencia, logramos un resultado distinto: no importa el tamaño de la situación, lo que importa es cuán amplia es mi consciencia.

Ampliar la consciencia es meditar más, reflexionar profundamente y vivir de forma más saludable. Así, la resistencia del ser aumentará, perfeccionando la tolerancia, logrando el éxito y manteniendo la felicidad, sin depender de qué pasa…



(Los 8 principios para permanecer feliz)

domingo, 19 de noviembre de 2017

La resiliencia profundiza la experiencia de la felicidad

De la resiliencia de un material depende su capacidad para enfrentar las presiones a que será sometido; mientras mayor sea la resiliencia, más resistente será.

Con el ser humano, algo similar pasa: no tenemos control sobre las presiones exteriores, pero sí tenemos total control en nuestra propia capacidad para enfrentarlas de manera exitosa.

La felicidad que se basa en evadir situaciones o buscar circunstancias amenas y agradables es temporal, mientras es inestimable la felicidad que surge del hecho de que, no importa qué venga, seremos capaces de manejar eso.

La felicidad que es fruto de la resiliencia es profunda, difícil de terminar y entrega un alto grado de satisfacción al ser. ¿Cómo entonces podemos aumentar nuestra resiliencia?

Hay varias posibilidades para eso, pero dentro de la perspectiva espiritual, la meditación y el yoga son lo recomendado.

Por ejemplo, para aumentar la capacidad de resiliencia de un cable eléctrico, se puede poner simplemente otra capa de material protector. Al meditar, el ser agrega capas a sí mismo, aumentando su potencial de pensar positivamente y actuar de forma reflexiva, sin reaccionar.

Pero si realmente se quiere cambiar cuánta corriente pasará por el cable, tal vez sea recomendado cambiarlo totalmente por un material más resistente; el yoga cambia el ser, modificando la forma de ser (la consciencia) y consecuentemente la actitud (pensamientos).


Te invito a meditar de forma constante o conectarte en yoga, aumentando tu resiliencia y así mejorando tu forma de administrar la increíble experiencia de ser feliz.


(Los 8 principios para permanecer feliz)

domingo, 12 de noviembre de 2017

La reflexión que lleva a la felicidad

Hay innumerables razones para no ser feliz, como un dolor de diente, la eterna congestión de tráfico o la muerte de alguien querido. Ya sean razones pequeñas o gigantescas, mantener la felicidad verdadera no es sencillo.

Sin embargo, detrás de cada oportunidad para perder la felicidad hay una oportunidad para no solo recuperarla, sino afirmarla dentro del ser.

Rosas de Barbacena, MG, Brasil
Miremos el ejemplo clásico que viene de las plantaciones. Cuando era joven, estudié en la fuerza aérea de mi país, en una pequeña ciudad llamada Barbacena, al sur del estado de Minas Gerais en Brasil. Uno de los productos principales del pueblo eran las rosas.

Recuerdo bien una vez que pasaba por las inmensas plantaciones de rosas, cuando me asaltó un horrible olor, totalmente incongruente a lo que había debajo de los toldos de protección. Ese olor era el abono y me hizo llegar a la conclusión de que sin el fuerte mal olor, no puede haber la fragancia de la rosa…

Puede sonar romántico, pero convertir acontecimientos en abono es la forma a través de la cual la verdadera felicidad. Eso se hace a partir de la reflexión.

Es interesante esto, pues mientras la felicidad temporal viene de la negación de lo que pasa, o el escape a la realidad, ser realmente feliz implica mirar lo real en los ojos e interpretarlo correctamente.

La meditación y una constante práctica espiritual pueden ayudar a que esta reflexión se haga más fácil, pero no hay atajos: si quieres ser REALMENTE feliz, debes dedicar un tiempo a comprender y asimilar lo que pasa en tu vida, encontrando por detrás del dolor y tragedia, las ganancias, lecciones o experiencias que se convertirán en la fragancia de tu existencia.

(Los 8 principios para permanecer feliz)

domingo, 5 de noviembre de 2017

Los ocho principios para permanecer feliz

Felicidad en nuestros tiempos es muy barata: basta ver un video de un perrito en Facebook y ya tienes una sonrisa en los labios o sueltas una increíble carcajada al leer lo que el amigo mandó por WhatsApp. Es la felicidad en tiempos de Facebook¸ la felicidad que solo depende de que tengas un acceso a internet, algo de tiempo y ¡ya!

Sin embargo, este tipo de felicidad, que es más una colcha de retazos que algo real y sólido, es muy frágil y dura el tiempo del video, de la lectura del texto o de la visualización de una bonita foto.

La verdadera felicidad es algo superior; es una fuerza universal que dinamiza la existencia, que le da sentido a la vida y motiva los seres a seguir adelante, a superar y superarse. En otras palabras, lo que hoy muchas personas están experimentando no es realmente felicidad…

Pero entonces, ¿cómo poder acceder a la real felicidad? Sin duda, todos ya lo hicimos en algunos momentos, instantes dorados cuando pudimos ver el mundo de otra manera. Lo más increíble de la experiencia de felicidad verdadera es que esos instantes duran mucho tiempo, pues perdura.

En esos momentos que se extendieron en el tiempo, estábamos siguiendo algún principio universal que nos permitió abrir la puerta del ser a esa increíble energía. Así que si logramos nuevamente seguir uno de esos principios, tendremos acceso completo a la felicidad verdadera.

Un principio es algo que no puede cambiar, como la ley de la gravedad. Puedes inventar cosas para evitarlo, pero siempre estará presente de una forma u otra. Al conocer el principio, podemos manejarlo mejor el éxito o experimentar aspectos que de lo contrario solo lograríamos simular. Tal vez con 100 videos de perritos…

Aquí van ocho principios básicos que, al ser seguidos, permiten al ser no perder su felicidad real. No son los únicos, pero pueden servir como una valiosa base para eso. Todos esos principios están conectados a los poderes espirituales, una energía interna que todos tenemos, como se indica en la tabla, al final del artículo.

En términos de principios, podríamos decir que la felicidad verdadera: Nace de la práctica de la reflexión, la cual aumenta la capacidad de resiliencia y resistencia, generando un estado constante que nos arroja soluciones definitivas al ser implementadas en la vida con enfoque, coraje y facilidad.

Estos son los ocho principios:
  1. Al reflexionar, comprendo los sucesos. Mi felicidad nace de esa sabiduría.
  2. Dentro de mí, encuentro la profundidad necesaria para aumentar mi resiliencia. De esta forma, no suelto mi felicidad.
  3. Cuando situaciones difíciles golpean a la puerta, resisto, utilizando mi capacidad interna para tolerarlas. Así, soy feliz, sin importar qué suceda.
  4. Al ser flexible con relación a mi entorno, me hago constante. De esta manera, mi felicidad siempre me acompañará.
  5. Por vivir una vida de complejidad, separo un momento para lograr claridad y así encontrar las soluciones. Mi felicidad es su fruto.
  6. Con determinación, enfoco mis acciones y comportamientos. Eso impulsa una felicidad que viene de la toma de decisión consciente.
  7. Cuando las situaciones son imposibles de manejar, mi fuerza interior despierta la valentía, haciéndome victorioso. La felicidad es natural.
  8. Con la cooperación de los demás, aumento el alcance de mis posibilidades y genero una vida más fácil. La felicidad viene con naturalidad cuando todo es fácil.

1
Y para ti, ¿cuál es el principio fundamental que te ayuda a permanecer en felicidad?


#
Poder espiritual
Principio interno
Principio en las acciones
1
Empacar
Sabiduría
Reflexión
2
Introversión
Profundidad
Resiliencia
3
Tolerancia
Capacidad
Resistencia
4
Amoldarse
Adaptación
Constancia
5
Discernimiento
Claridad
Soluciones
6
Decisión
Determinación
Enfoque
7
Enfrentar
Fuerza
Coraje
8
Cooperación
Alcance
Facilidad